viernes, 23 de noviembre de 2018

El Leviatán Murió

Somos y fuimos miles de millones de personas. Una enorme pelota de vidas, unas más trascendentes que otras. La vida va cada vez más rápido; esa escalera llamada tiempo nos carcome los pies y no nos permite quedarnos en el medio intentando procesar tanto estímulo bombardeando la conciencia sin freno. Entonces, no nos queda otra que no cuestionarnos el porqué todo es así como se nos presenta. Ya es lunes a la mañana, el despertador suena incesantemente indicando que hay que empezar urgentemente la rutina, ¿acaso vas a perder tu valioso tiempo pensando por qué le damos tanto poder a una sola persona llamada presidente? ¿Desde cuando esto es así? ¿Por qué si voy con una maza a romper autos por la noche lo más probable es que vaya preso? ¿Quién dijo que eso está mal?

¡Ya son las ocho de la mañana! y esta mierda de trasporte público es de las cosas más ineficientes que tuvo la indecencia de crear el ser humano. Especie repugnante. Ya parezco Kafka, con su pesimismo asfixiante. Bendito invento los antidepresivos, me mantienen enfocado, me relajan, hacen que vuelva a disfrutar de la música y de cosas tan analógicas, anticuadas y obsoletas como ir a comprar un diario y leer las noticias. 

Inteligentes, los editores del diario más leído del país colocaron un título lleno de intriga, que produce ganas de pasar las páginas e introducirse en el relato de la noticia, que, con letras rojas, parece ser urgente y grave: "El leviatán murió y con él deja de existir el poder". ¿Eh? No entiendo nada de nada. Voy hacia la página 16 y, desmenuzando las palabras, me entero que la estructura social de la humanidad fue, desde el inicio de los tiempos, regida por el leviatán, un ente marino descrito en el antiguo testamento. Esta madrugada, el leviatán tuvo una muerte súbita y no se saben las causas; apareció flotando en el océano índico, a unos 20 kilómetros de la isla Diego García.

Mi ateísmo recalcitrante está tambaleando fuertemente, como si un terremoto devastador esté ejecutándose en mi interior. Toda una vida dándole la razón a Marx -"La religión es el opio de los pueblos"- ¿y ahora me vienen a decir que una criatura bíblica apreció flotando en medio del océano? Golpe bajo, otro de tantos. El efecto del antidepresivo se fue directo por un inodoro mental e imaginario. Pero como si semejante zamarreada a mis ideales fuese poco, todavía me queda la incertidumbre de no entender qué es esa afirmación tan rara de "y con él deja de existir el poder". Ya llego a mi destino y no tengo más tiempo de leer el diario. Lo dejo para más tarde. 

Siempre agradecí la dicha de tener la oficina en la cuál trabajo a media cuadra de la parada. La gris oficina, llena de gente que vaya uno a saber si quería ser oficinista. Al gerente no le interesa la aspiración de cada uno; solamente quiere la mayor efectividad posible.
Subiendo el ascensor, escucho gritos vehementes que vienen de arriba; raro.

-¿Cómo que el gerente renunció? 
-El gerente, el CEO y todos los hijos de puta que le siguen. Bah, en realidad fue contra su voluntad. Ya no tienen poder alguno, sus posiciones ya no tienen sentido
-Pero, ¿Qué pasó? 
-El leviatán murió. Supongo que te enteraste
-Si, me enteré, pero es todo confusión

Mi compañero tiene la habilidad de poder bajar a tierra conceptos complicados. Yo dejé la secundaria en segundo año, así que gente así siempre me ayudó mucho.

-A ver si entendí. ¿Entonces durante toda la historia de este planeta hubo una criatura submarina de un tamaño inimaginable encargada de administrar el poder en todas sus variantes?
-Sí. Te repito por cuarta vez que esa cosa es el Leviatán, ¡que por suerte se nos fue!
-¿Cómo por suerte? ¿Ahora qué va a pasar? Si toda nuestra vida estuvimos en un sistema basado en poder
-¡Por suerte eso se terminó a partir de hoy! ¡este sistema es una mierda! ¡el poder es una mierda! ¡estamos en un momento único en la historia: podemos patear el tablero!
-Pero ¿no me dijiste hace un tiempo atrás que lo que hacía falta era que el ejército demostrase su poder y de un golpe de estado para ordenar al país? ¡Poder!, el mismo que acabas de decir que es una mierda
-Sí. Me contradigo. Una mente emancipada se contradice constantemente y se aguanta estas contradicciones.
-¿Qué es emanciparse?

Con un gesto de enojo  en su cara, mi compañero se dio la vuelta y se fue de la agitada oficina. A veces me frustra ser ignorante. Enseguida me doy cuenta de que no es mi culpa no haber podido acceder a una buena educación y se me pasa. Mi ignorancia es culpa del poder; puto poder; ¿Cuál poder?

Decidí salir a la calle. Vi caos, que no se como describir con palabras. Todo lo que conocemos como normalidad, completamente desmoronado, derruido, destruido. Personas escupiendo y pateando en el piso a los policías, empleados robando dinero de la caja de sus jefes, sin que estos puedan ejercer autoridad, el presidente hablando en la radio decretando su forzada renuncia; el país sin presidente ni ministros, ni absolutamente nada. El mundo colapsado.
Llegué a mi casa, y mis hijos no me reconocieron ni me dijeron "papá". Soy uno más, ¡y claro! ¡¿cómo no me di cuenta?!, si siendo mayor de edad, siendo padre, siendo esposo, siendo un hombre, ejercí poder toda mi vida, sin tomar conciencia de ello.

El Leviatán murió, y no tengo idea como se sigue ahora, que los cimentos de todo el razonamiento humano desaparecieron. Ojalá pueda llegar a disfrutar de una respuesta, sea mala o sea buena; no importa ya.

domingo, 8 de abril de 2018

Catábasis Al Mundo Inteligible (Introducción)

Se podría decir que terminé mi investigación. Toda mi vida estudiando arqueología e historiología; años perdidos para varios, pero estoy bastante seguro de que están por valer la pena.
Todos mis estudios están dirigidos hacia una sola dirección: Calmar mi obsesión por el pensamiento de Platón, ese gran filósofo griego, ubicado en el pedestal del pensamiento occidental. Muchas personas lo admiran, sí; ¿Cómo no hacerlo? Basta leer cosas como su noción de los dos mundos (sensible e inteligible) y su genial alegoría de la caverna.
Ahora, yo después de incisivas investigaciones, formé una teoría que me trajo el absoluto rechazo en la comunidad científica mundial. Era de esperarse. A simple vista, parece algo escrito por un conspiranoico trasnochado, de esos que hay a mansalva en foros de Internet:

 Postulé (con algunos hipotetismos; desgraciadamente me falta alguien que invierta en mi investigación para corroborar mis teorías) que tanto los dos mundos de Platón como su alegoría de la caverna, no eran una metáfora inventada por el filósofo ateniense. Al contrario: La famosa caverna existe, es frecuentada por miles de turistas al año y se haya en Chaliotata, Grecia. Allí se encuentran las cadenas que miles de años atrás ataron a los hombres que se mencionan en el texto que todos conocemos. Si las cadenas se extraen de la pared en la que están enraizadas, se presentará ante nosotros un agujero, que finalmente nos llevará al mundo inteligible. ¿Se puede retornar a nuestro mundo sensible luego de hacer esta peligrosa maniobra? La respuesta es sí. Pero alterando algo de suma importancia que más tarde voy a detallar con suma meticulosidad.

Llegue a este postulado luego de introducirme vehementemente en una gran cantidad de biografías de Platón y encontrar que todas ponen la lupa en un suceso que tiene varias sombras: Su extrañísima muerte.
El relato oficial dice que murió a los 80 u 81 años por causas naturales, y dedicado a esparcir sus enseñanzas en la legendaria academia ateniense. Pero hay tres escritos de aquella época, elaborados por Cenobio de Greta, un alumno de por aquel entonces, que nos marcan una versión radicalmente distinta a la que conocemos: Cenobio nos relata que el anciano filósofo les comentó que se ausentaría una semana, debido a que emprendería un viaje a la isla de Cefalonia, más específicamente a la caverna de Drogarati, sin dar más especificaciones al respecto. El tercero de los manuscritos detallaba: 

"Pasaron 3 meses de la ida de nuestro maestro. Recibimos correspondencia desde Chaliotata, Cefalionia, y esta corrobora la desaparición. Damos por hecho su finamiento y abrimos la cuestión siguiente: ¿Su paradero?" 

Estos texto de Cenobio fueron encontrados por un grupo de arqueólogos italianos en el año 1988. Se hallaban enterrados en un baldío de lo que actualmente es el barrio de Exarcheia, en Atenas. Este descubrimiento arqueológico no trascendió, debido a que por razones desconocidas no recibió el aval de la comunidad científica general. 

Estos datos llamaron poderosamente mi atención. Por lo tanto, decidí dedicarme de lleno a intentar buscar una respuesta al paradero al gran pensador occidental. Y encontré respuestas.







El Leviatán Murió

Somos y fuimos miles de millones de personas. Una enorme pelota de vidas, unas más trascendentes que otras. La vida va cada vez más rápido; ...